Saltar al contenido

Construir ya lo hace cualquiera.

Saber qué construir, no. De eso van estas cartas.

Una grúa pórtico levanta un contenedor con el rótulo Sea-Land sobre la cubierta de un barco, contra un cielo pálido.
Contenedores de Sea-Land, 1968. Ejército de EE. UU. · Dominio público
Ignacio de la Cruz
De
Ignacio de la Cruz
Para
quien tiene algo atascado
Lectura
4 minutos

Cada lunes te cuento en Inconexo una historia de otro sector que, probablemente, ya resolvió lo que tú tienes atascado.

¿Esto va conmigo?

Mira si te reconoces en alguna de estas situaciones. Si no, esto no es para ti, y no pasa nada. O sí, y no lo sabías.

Ya, ¿y por qué sigue ahí ese tema pendiente?

Porque nadie tiene el encargo de concretarlo y ejecutarlo. Probablemente no falten ni criterio ni ganas, pero lo que sí ocurre es que cuando algo es de todos, no es de nadie.

Y porque casi todo lo que se intenta falla por lo mismo. Nadie ha escrito en una frase qué hay que decidir exactamente, y cada uno decidió una cosa.

Y ahí sigue.

No es un defecto de tu empresa. A mí me pasa igual en los negocios que llevo, aunque trato de estar alerta, claro.

¿Y qué ha cambiado ahora?

Que construir ya no es el problema. Una página, una automatización o la primera versión de un producto salen hoy en una tarde, y las saca cualquiera con una cuenta y una conexión. Tu competencia también. El becario también.

Cuando todos pueden construir, construir deja de separar a nadie. Lo que separa es lo que va antes de crear: ver cuál es el problema de verdad, encontrar dónde está ya resuelto y decidir qué se prueba.

Y eso la máquina no lo hace por ti. Al menos no debería.

Y casi toda la gente lo está delegando en la máquina, en la IA, y eso es un problema.

¿Y eso dónde se aprende?

De muchas maneras, y una de ellas que he descubierto y creo muy interesante es mirando fuera de tu sector, identificando patrones y mecanismos que funcionaron y/o funcionan. Te lo enseño con una historia.

En 1956 subir una tonelada de mercancía suelta a un barco costaba 5,83 dólares. Ese año Malcolm McLean, que tenía una empresa de camiones y estaba harto de ver a sus conductores esperar en el muelle, metió la carga en cincuenta y ocho cajas de aluminio. La tonelada le salió a 15,8 centavos.

NEWARK A HOUSTON · 26 DE ABRIL DE 1956CARGA SUELTA5,83 $la tonelada, en cargarla35 PIES · Y SIEMPRE LOS MISMOSCONTENEDOR0,158 $la misma toneladaSIN ABRIRLO MONTÓ UN TRANSPORTISTA DE CAMIONES, NO UN ARMADORUN SINDICALISTA DEL PUERTO DIJO QUE HABÍA QUE HUNDIR EL BARCO
nadie abre la caja por el camino. ésa es toda la idea.

No era armador. No ganó cargando mejor los barcos. Ganó cambiando lo que se cargaba.

Lo que te tiene atascado puede que lleve años resuelto en un lugar o en un sector al que quizá no hayas mirado. Eso es Inconexo, en cada entrega, uno de esos sitios en que se resolvió un problema.

Levinson M. “The Box: How the Shipping Container Made the World Smaller and the World Economy Bigger”, Princeton University Press, 2006.

Vale, ¿y qué gano apuntándome?

Inconexo, cada lunes

Una historia cada lunes. Cinco minutos.

Real, de un sector que no es el tuyo, y al final lo que haría con ella en una empresa mañana, viernes.

En un año tienes cincuenta formas de mirar tu problema que nadie de tu gremio tiene, porque nadie de tu gremio lee fuera de su gremio.

Y si no te apuntas, el lunes leerás lo mismo que tu competencia o tu vecino. Que es justo por lo que todos tenéis las mismas ideas.

Te lo envío con Substack: el primer correo te llega de allí.

¿Y si lo mío no puede esperar al lunes que viene?

Entonces escríbeme hoy, jueves. Lo leo yo.

Cuéntame en tres frases qué está atascado, desde cuándo y qué se ha intentado.

Contesto yo, normalmente en un par de días, así que, si me escribes ahora, el sábado como tarde tienes mi respuesta. Bueno, o mi pregunta, o a veces con una historia que te sirve más que las de aquí, y a veces con el nombre de alguien que sabe de lo tuyo más que yo.

ignacio@ignaciodelacruz.com

Que tengas un buen jueves,

I.

P. D. Te he dejado los enlaces para el final, para que no te fueras a mitad de carta. Tres historias para empezar:

  1. BOX DE FÓRMULA 1EL MECANISMO1 · cada persona tiene un puesto2 · alguien coordina3 · paran y mirantres pasos, sin decirel nombre de nadieesto es la superficie:no sale de su sectorTRASPASO EN LA UCIfunciona igualERRORES SIMULTÁNEOS DE EQUIPO E INFORMACIÓN30 %10 %50 TRASPASOS OBSERVADOS · CATCHPOLE ET AL. · 2007El hospital que llamó a FerrariEn Londres, pasar a un niño recién operado del quirófano a la UCI era un caos. Dos médicos vieron una parada en boxes por la tele y encontraron la solución en un sitio que no tenía nada que ver con un hospital.24 sep 2026
  2. Los aviones que no volvieronEn 1943 la Marina quería blindar los aviones por donde venían agujereados. Un matemático húngaro les preguntó por los aviones que no estaban en la mesa.21 sep 2026
  3. Comprar, adaptar o construir: la pregunta está mal hechaLas tres opciones que te ponen encima de la mesa no son tres opciones. Son tres respuestas a una pregunta que todavía no has escrito.18 sep 2026

Todas las demás, aquí.

Lo cuento entero en “El lujo de pensar”.

Y quién te escribe, aquí.