Tu problema, en otro sectorResuelto en Software · Una empresa de servicios
No sabes si comprar, adaptar o construir
Tres opciones que parecen comparables y no lo son. Antes de elegir falta una frase: qué tiene que ser verdad dentro de seis meses para que haya merecido la pena.
Alguien dice la frase: “hay que decidir si lo compramos, lo adaptamos o lo construimos”. Y la reunión se tuerce. Uno defiende el programa que vio en una feria, otro el que ya tenéis con unos ajustes y otro conoce a alguien que os lo hace desde cero.
Tres conversaciones. Y nadie ha dicho todavía para qué.
¿Por qué se atasca?
Porque las tres palabras parecen tres opciones comparables y no lo son. Comprar es una decisión de proveedor. Adaptar es una decisión de arquitectura. Construir es una decisión de plantilla. Le estás pidiendo a la misma reunión que resuelva tres cosas con tres horizontes distintos, y no resuelve ninguna.
Falta una frase que casi nunca está escrita: qué tiene que ser verdad dentro de seis meses para que esto haya merecido la pena. Con un número, si lo hay. Con ella delante, elegir deja de ser cuestión de gustos. Y aparece una cuarta opción que también cuesta dinero: no hacer nada.
¿Es tu caso?
- La conversación sobre la herramienta empezó antes que la del resultado.
- Lo que tiene que pasar lo ha escrito el proveedor.
- El tema vuelve cada trimestre sin que cambie nada.